Intento abrazarme completa, tal y como soy…
Abrazarnos con nuestra luz y sombra suena bonito, pero no es tan sencillo como decirlo en voz alta una vez en la vida. Personalmente me ha llevado años abrazarme un poquito más de lo que lo hacía en el pasado, aceptando toda mi humanidad con mis aciertos y errores, aprendiendo a reírme un poco más de mí y decidiendo ver mis desaciertos como oportunidades para aprender.
Y este trabajo, continua cada día porque siempre hay altibajos donde experimento nuevamente pesares y también momentos de mucha paz interior : )
Y bueno, esto me hace pensar en que somos muchas las personas que vamos a consulta buscando ayuda para calmar algún dolor (tristeza, ansiedad, compulsión, etc.) y la verdad es que a todos nos gustaría que este proceso fuera rápido, sencillo e incluso barato, ¿apoco no? Nos gustaría salir de la primera consulta totalmente renovados y felices, sin embargo, sabemos que los procesos psicológicos funcionan de manera lenta y de a poquito. Y esto es algo bueno también.

Si alguna idea nos viniera a la mente ahora mismo y de inmediato la tomáramos como cierta y la hiciéramos parte de nuestra vida, ¿Cómo viviríamos? ¡Cambiando nuestras creencias cada a segundo, situación que literalmente nos mandaría a la locura!
Porque al final, estamos hechos de creencias. Cada uno de nosotros posee creencias con las que vivimos cada día y las tenemos para cada aspecto de nuestras vidas. Estas están englobadas en básicamente en creencias respecto a las relaciones, el trabajo, el dinero, la sexualidad, la salud, el éxito, la creatividad, etc.
También es cierto que la mayoría de nuestras creencias están allí dentro de nosotros, pero no las tenemos presentes de manera consciente y gran parte del trabajo que hacemos cuando vamos a consulta psicológica es que ante el dolor que experimentamos buscamos cuáles son las creencias detrás y luego vamos a revisar si cada una de esas creencias nos siguen siendo funcionales o no.

El problema viene cuando alguna de estas se contrapone con alguna situación que quisiéramos experimentar, por ejemplo:
- “Quiero vivir más relajada, pero cada día acepto invitaciones a reuniones con las que lleno mi agenda, me cuesta trabajo decir que no”. Puede ser que al revisar en terapia este hecho encontremos que ese miedo a decir que no viene de una creencia más profunda que te dice “si digo que no, me dejarán de querer”.
- “Me gustaría ganar más dinero y poder viajar, pero mi dinero se me esfuma de las manos y cada vez me encuentro viviendo muy ajustada económicamente y con deudas”. Puede ser que al revisar esta creencia encontremos muchas más de fondo, por ejemplo, “el dinero es malo”, “el dinero nunca alcanza”, “no puedo vivir mejor económicamente de como vivieron mis padres”, etc.
- “Me gustaría tener una linda relación de pareja, pero cada vez que lo intento algo sale mal”. Puede ser que tengas creencias que dicen “es peligroso estar en pareja”, “los hombres o las mujeres todos son iguales”, “no puedo traicionar a mamá”, etc.
Y por supuesto, siempre se puede ir más profundo para indagar y darnos cuenta de dónde vienen esas creencias… y sí, generalmente nuestras creencias más arraigadas vienen de infancia, de todo lo que vivimos con papá y mamá.

Unos tips para esa revisión de creencias, pero sobre todo, para que podamos experimentar más compasión hacia nosotras mismas y podamos ir transformando esas creencias dolorosas o limitantes, en unas más amorosas y expansivas : )
- Aceptarlas es el primer paso. Aceptarme es un proceso de vida, no es una meta ni un objetivo a corto plazo. Tampoco es un proceso lineal. Tiene sus altibajos, a veces me acepto más, a veces tengo retrocesos y esto es normal.
- Decido amar mis creencias, así como están aquí y ahora. Forman parte de mí, así que decido amarlas, aunque no me gusten. Así está bien.
- Me dispongo a mirar de frente una creencia que no me gusta y le puedo decir “gracias por todo lo que me has ayudado hasta ahora, sé que has estado aquí para protegerme y te lo agradezco”.
- Luego, podemos comenzar a practicar con una nueva creencia que esté alineada con mis verdaderos deseos.
Y aquí debajo te dejo una mini lista de creencias que te pueden dar ideas para sustituir las anteriores que queremos transformar.
- Soy inteligente
- Soy capaz de llevar a cabo esa tarea
- Me puedo valer por mí misma
- Cuando lo necesito, pido ayuda
- Puedo decir no y seguir siendo amada
- Soy perfecta tal y como soy
- Cada día aprendo algo nuevo
- Estoy dispuesta a cambiar y crecer
- Me siento a gusto conmigo misma
- Me mantengo sana y con energía
- Estoy aprendiendo a cuidarme a mí misma
- Soy capaz de poner límites
- Sé administrar muy bien el dinero que gano
- El dinero es maravilloso
- Siempre merezco el bien en mi vida
¿Qué otras agregarías tú?
¡Un abrazo y hasta la próxima!
Adri Solís
Psicóloga – Biografía Humana & Constelaciones Familiares